¿Cuáles son las Causas del Choque Fémoro-Acetabular?

 

¿Alguna vez has escuchado hablar acerca del choque fémoro-acetabular? Descubre en qué consiste y qué lo origina a través de este artículo que Bodymind trae para ti.

¿Qué es el choque fémoro-acetabular?

Antes de definir qué es el choque fémoro-acetabular, es importante que conozcas la anatomía de la cadera.

La articulación de la cadera está compuesta por el fémur y la pelvis (acetábulo) la forma de esta articulación facilita que la pierna tenga una capacidad de giro y rotación, toda esta movilidad también está permitida por músculos que sujetan este encaje evitando así que se salga a su sitio.

La alteración fémoro-acetabular surge cuando por el motivo que sea hay un choque prematuro o excesivo roce del fémur con la parte superior del acetábulo.

Entre el cuello del fémur y esta cavidad se encuentra una especie de tejido cartilaginoso llamado el labrum, este roce entre ambas superficies óseas desencadena un desgaste o lesiones en este tejido. La función del labrum es ser estabilizador de cadera, este pequeño tejido da una estabilidad tremenda a la cadera o articulación femoroacetabular.

¿Cuáles son las causas del choque fémoro-acetabular?

Las causas de estas lesiones de cadera o articulación femoroacetabular pueden ser estructurales o funcionales:

Causas estructurales del choque fémoro-acetabular

Son provocadas por la forma de la cabeza del fémur o ángulos del cuello femoral en relación al resto del hueso, estos se encuentran alterados de forma genética. Es como por ejemplo, el que nace bajo o demasiado alto, con cualquier pequeña alteración puede suponer con el tiempo un mal funcionamiento y como consecuencia una lesión que desencadena dolor. Hay problema genéticos donde la cabeza del fémur está huevada, chata o plana y lo que favorece es que en edades tempranas este roce vaya rompiendo el labrum. La única salida o tratamiento para el paciente que tiene esta lesión femoroacetabular de origen estructural es la cirugía. Se procede a limar la zona del cuello del femoral o se realizan intervenciones quirúrgicas que intentarán que el movimiento de la cabeza del fémur con respecto a la cavidad del acetábulo sea más congruente y no produzca la clínica o el dolor en la cadera.

Causas funcionales del choque fémoro-acetabular

En este caso tanto la cabeza del fémur como la cavidad son normales. La estructura de la cadera o región femoroacetabular es normal en general, sin embargo, surge un choque que se produce de manera adquirida, es decir, que no funciona bien algo en el sistema músculo esquelético del paciente y repercute en la articulación de la cadera o femoroacetabular. Por ejemplo, esta clínica o dolor puede originarse por algo que causa una alteración en la estática de nuestra pelvis como una excesiva retroversión. Si la pelvis se rota demasiado hacia adelante lo que hace es predisponer a que la cabeza del fémur esté demasiado empotrada. Si hay músculos que favorecen esta posición de la pelvis, como es el psoas, lo que hará será empotrar la cabeza del fémur en el acetábulo y, aunque la forma sea correcta empieza a hacer demasiada presión y roce en el labrum. De igual manera hay alteraciones de la columna por desarreglos musculares que cambian la mecánica de la cadera o región femoroacetabular y favorecen el choque y la rotura del labrum, desencadenando dolor.


Detrás de esta alteración mecánica funcional puede haber un exceso de sedentarismo, sin embargo, también pueden haber factores viscerales que repercuten en la articulación femoroacetabular del paciente.

Por ejemplo, un intestino delgado irritado en el lado derecho genera que el ala ilíaca se encuentre un poco más abierta ocasionando el roce. Es como si esta inflamación intestinal produce un empotramiento sobre el fémur lo que produce el choque.

El tratamiento ante este tipo de causas es interviniendo el órgano que se encuentra involucrado y los músculos de la zona, a diferencia de las causas estructurales donde se requiere cirugía.

En el lado izquierdo sucede lo mismo con disfunciones del riñón, del intestino grueso o de colon irritable.

Son alteraciones viscerales que cambian la estática de la zona lumbar y de la pelvis y que producen que el roce (Que era bueno) entre la superficie femoral y la pelvis empiece a causar problemas desencadenando ese choque y dolor, que traerá como consecuencia un deshilachamiento o rotura del labrum que, si no se produce un diagnóstico a tiempo en el paciente y se realiza un tratamiento adecuado, necesitará cirugía.

Consecuencias del Choque Fémoro-Acetabular

El labrum produce un efecto ventosa que permite la estabilidad de esta articulación, cuando este se ve perjudicado ya no se produce la misma estabilización lo que ocasiona que los músculos y ligamentos trabajen más de su capacidad, produciendo de esta manera inflamación de los tendones, capsulitis, entre otras lesiones.

Por lo tanto, la consecuencia del choque femoro-acetabular, no es solo que el labrum se vea afectado, sino también la serie de problemas o la clínica que esto genera a nivel muscular y ligamentoso.

Esta inestabilidad no solamente repercutirá en los músculos y ligamentos sino también en la articulación, con el tiempo la persona con este tipo de alteración femoral podrá generar una artrosis de cadera hasta el punto de que necesite cirugía como tratamiento para colocarle prótesis.

“Es una cadena de problemas que se soluciona o terminaría necesitando una cirugía para prótesis de cadena…”

Si presentas este tipo de alteración femoroacetabular u otro tipo de dolencias que pueden ser originadas por alteraciones viscerales te invito a formar parte de nuestro Programa Depura tu organismo, donde te ofreceremos una alternativa eficaz al tratamiento de diversos tipos de dolencia o lesiones a través de métodos depurativos que contribuirán al mejor funcionamiento de tus órganos, evitando las repercusiones sobre tu estructura musculoesquelética.

Artículos relacionados

Fuerza: Consejos para entrenarla y tener salud.

Puntos Gatillo: Conoce sus causas y tratamiento

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *