La Responsabilidad como Herramienta para Prevenir y Mejorar las Enfermedades

La responsabilidad es una herramienta clave que hace que todo funcione o deje de funcionar, te invito a que conozcas más de ella a través de la información que desde BodyMind traemos para ti.

¿Qué es la responsabilidad?

Al realizar una búsqueda por la web de imágenes que hagan referencia a esta poderosísima palabra, he conseguido una imagen que hacía referencia a la culpabilidad, que es lo opuesto a la responsabilidad, el culpable nunca jamás será responsable.

 

En la siguiente imagen, se observa a un sujeto parando la caída de una pila de dominó, se interpreta que la persona se hace responsable de que esa espiral de acontecimientos (que es la caída del dominó) pare.

Un ejemplo, que hace referencia a este hecho, fue dado por mi hermano quien siempre ha sufrido de crisis asmáticas. Él había conseguido reducir e intervenir estas crisis haciéndose responsable de cómo el mismo en ciertos momentos del proceso los desencadena, es decir, cuando empezaba empujaba el dominó hacia delante.

Esto me deja la visión de cómo en algún momento decido hacer algo diferente y es así como la responsabilidad ejerce un efecto sobre la salud.

En la siguiente imagen, donde una mano sostiene un puño de tierra y un pequeño arbolito, se puede interpretar al arbolito como el hijo y las manos como un padre, donde el padre ayuda y canaliza para que el niño se haga responsable, para que pueda crecer siendo una persona responsable.

Esa es fundamentalmente la misión como padre, fomentar en él la responsabilidad sobre sí mismo.

¿Cómo perdemos la responsabilidad?

Perdemos la responsabilidad por la culpabilidad, la que recibimos y la que arrastramos, una persona que cada vez que come mal se lastima, siempre repite.

Un ejemplo de responsabilidad sería si me pica y me rasco, luego me va a picar más, hay  hacerse responsable, poner la mano en ese dominó, sostener y decirle a ese niño interno “no te rasques que es mejor”. 

Esto tiene que ver con esa idea de sostenerse a uno mismo, de hablar con uno mismo, en vez de latigar, culpar o seguirlo haciendo, que sea uno mismo que decida absolutamente todo.

La segunda forma es la educación en responsabilidad, la cual comienza según la persona nace e inicia sus primeros problemas y enfermedades, permitir que un niño que se enferme solucione sus propios problemas fomenta la responsabilidad, fomenta la capacidad de sostener dolor, sufrimiento o desierto hasta que llega la solución. 

El niño necesita sentir esto, la fiebre para tener su proceso de crecimiento y de sostenerse así mismo con las futuras responsabilidades. Es que  este sostenga sus propios problemas, y papá y mamá estarán ahí para apoyarlo y ayudarle, para motivar y decirle: tú puedes yo confío en ti.

Un irresponsable busca culpables y soluciones fuera.

Un ejemplo claro de esto es cuando un niño tiene fiebre, el padre está para acompañarlo y no dar directamente medicación, con esto le está diciendo “yo no confio en ti, tu no puedes con esto, te tomas el antipirético y el antibiótico” lo que aprende el niño es a no atravesar sus propias dificultades, si no que de fuera vendrá la solución.

¿Que hace una persona responsable?

  1. Cuida su cuerpo, cuida su alimentación y hace ejercicio.
  2. Es consciente y coherente con (yo mismo) sus pulsiones y emociones.
  3. Toma decisiones.
  4. Acepta las consecuencias de las mismas. La responsabilidad es la capacidad de responder a las consecuencia, todo lo que nos sucede en salud es una consecuencia de lo que pasa, por nuestra manera de vivir, de respirar. Todas las patologías tienen que ver con la relación con nosotros mismos.
  5. Si no cumple con lo anterior, no busca culpables ni soluciones fuera.

 

Un libro que tiene estrecha relación con lo que he hablado anteriormente, es el llamado “La enfermedad como camino” de Thorwald Dethlefsen y Rudger Dahke, es el concepto de la filosofía, cuenta con aproximadamente 200 páginas, sin embargo, las 90 primeras te permitirán aprender más de la relación que guarda la responsabilidad con la salud.

Las siguientes van más hacia la práctica, donde se debe tener cuidado con el libreto, solo es una guía para saber a donde se debe mirar y tener que puede estar causando la enfermedad, no obstante, esto puede impedir que la persona vea hacia adentro y pueda identificar por qué está ocurriendo dicha situación o enfermedad.

Lo importante será siempre mirar, de eso hablan las primeras 90 páginas maravillosas, muy cómodas e incómodas, hablando del infierno de la dualidad,el origen de muchos de los problemas.

¿Cómo saber diferenciar entre las personas que te ayudan y las que son espejo?

Cuando te enfrentes a un problema siempre debes buscar personas que te ayuden a comprender y tomar conciencia y no personas que te hagan y te solucionen.

No es algo que se pueda saber de manera racional, lo racional es dual. Cuando me pongo delante de una persona pongo en cuenta mis sensaciones, hay personas que se sienten bien, se busca un verdadero deseo de esa persona de ayudarme, es una disposición, no se elige en poderoso, no me dice que él tiene soluciones, se ve la humildad en esa persona.

Para culminar con esta reflexión, es importante destacar que solo yendo a la raíz podemos sanar  profundamente nuestra salud, sin embargo, en ese ir a la raíz primero debes realizar un movimiento hacia adentro, ir a la raíz, contactar y hacerte responsable con ese niño que quedó atrás, así como ayudarlo a caminar hacia la solución.

¿Estás siendo responsable de tus propias enfermedades?

¿Qué puedes hacer para cambiar esto?

Te invito a profundizar más acerca de este tema a través del siguiente vídeo:

Reto Saludable
de 21 Días

Durante los próximos 21 días descubrirás cómo mejorar en cada una de las principales áreas de la salud.
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