La verdad sobre los dolores físicos y los dolores emocionales

Siempre que se presenta algún tipo de dolor físico buscamos las causas de manera superficial, sin embargo, existen otras mucho más profundas que pueden producirlo, como las alteraciones emocionales.

¿Dolores físicos como forma de huir del dolor emocional?

Quién no ha escuchado alguna vez la llamada “Sensibilización central”, que es el hecho de que el paciente se invente dolores, sin embargo, desde mi punto de vista el paciente presenta problemas físicos pequeños y los hace más grandes como necesidad del cuerpo de protestar de alguna manera ya que no se atreve a enfrentar un dolor emocional.

Un ejemplo para esto son aquellas personas que se dan cortes, que se producen autoflagelación, heridas superficiales en el cuerpo que duelen pero que no son un problema grave.

 

En una entrevista le preguntaban a una chica cómo era posible que buscara placer en eso, por qué lo hacía y la chica lo expresó de una manera bastante real y ruda; para ella era placentero sentir un dolor físico controlado porque así olvidaba lo que auténticamente le dolía (que era el dolor emocional). Era un sufrimiento emocional que le era tan insoportable que le era gratificante sentir un dolor físico, que le hacía olvidar el dolor emocional.

Lo emocional no lo puedes controlar ni tocar a diferencia de lo físico…

Es lo que se ve en algunos pacientes con problemas físicos, por ejemplo, personas con un dolor debido a un síndrome piramidal donde ningún tratamiento ha logrado su efecto, el paciente prefiere enfrentarse a una contractura que a esa condición emocional, genera un dolor crónico porque es más fácil adaptarse a él, tomar antiinflamatorio, que el médico o el fisioterapeuta le ponga nombre o su esposa o pareja entiende que le duele.

Caso de la vida real

Para entender mejor esta relación entre el dolor físico y el emocional te contaré la historia de este paciente de 66 años, profesor de universidad exitoso que ya estaba al momento de la jubilación, sin exponerse a un trabajo físico desarrolló dolor de piramidal con evolución de 6 meses.

Le habían hecho de todo, sin embargo, el dolor no mejoraba nada hasta el punto que el médico le recomendó ir a un psicólogo porque tenía que empezar a vivir con ese dolor, también se le sugirió que el dolor y síntomas pudieron originarse gracias a una retracción del piramidal por una adherencia debido a una prótesis de cadera.

Durante el tratamiento que le apliqué se le realizó de todo; diatermia, punción seca y masajes, no mejoraba con nada y se obsesionaba con el dolor, cuando estaba relajado se le calmaba pero había momentos se me hacía insoportable.

 


Gracias a la entrevista, preguntando a qué se dedicaba comentó que era profesor a punto de jubilarse, que pensaba constantemente en los cambios y que no sabía cómo iba a reaccionar ante esa jubilación, pensaba que no se iba a adaptar bien, le venía un desasosiego, esto le generaba estrés y perjudicaba su salud.

No le importaba jubilarse pero tenía nerviosismo y miedo al cambio porque vivió una depresión a los 25 a raíz de un cambio de vida, donde le costó muchísimo salir y ahora, había hecho una asociación de cambios importantes de la vida a ir hacía la depresión.

“”El miedo atrae a lo que más tememos

Ansiedad o el estrés que se genera ante ese cambio es el peor de los dolores que se pueden tener, son como un fantasma donde, además, la medicación tarda en hacer efecto. No existe nada mejor que cuando tienes un dolor emocional y lo quieras arrinconar, generes otro problema de salud como el síndrome piramidal.

¿Nos gusta el dolor físico?

En el fondo al paciente le convenía tener esta patología y esos síntomas y enfrentarse a eso como problema de su vida porque con ello por lo menos puede ir al fisioterapeuta a que se le masajee y el doctor le puede poner un nombre, en cuanto a su preocupación real la esquiva.

A veces la dolencia está generada por las propias emociones como la ansiedad, por ejemplo, si yo tengo una depresión, la depresión en la medicina china tiene relación con el riñón, el cual genera problemas a nivel lumbar.

Los problemas emocionales son como las sombras, por mucho que corras te persiguen…

Nuestra labor es que el paciente entienda que el dolor físico está íntimamente relacionado con un proceso vital y las emociones, que le duele tanto que quiere apartarlo de su vida y por consiguiente enfrentarse al dolor físico nada más.

En cuanto a este paciente, a medida que entendió que la jubilación era su real problema, se dió cuenta que el síndrome piramidal era un dolor mínimo y que debía enfrentarse al problema más grande.

En el fondo, a los problemas hay que afrontarlos porque si no te persiguen con otras formas, el problema primario sigue y además tendrás el problema secundario. Hay que enfrentarse a los problemas y verás como no son tan grandes.
En nuestro Reto Bodymind: Reinicia tu salud en 21 días te enseñamos como abordar todos los elementos de la salud para mejorar no solo tu salud física, sino también emocional.

Si deseas obtener más información acerca de este tema, te invito a visualizar el siguiente vídeo:

Artículos relacionados

Descubre la relación entre postura corporal y la energía

Guía para mejorar tu DESCANSO

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *